domingo, 23 de septiembre de 2012

Hábitos de Covey aplicados a la Gestión de Salud y Seguridad Ocupacional. Ariana Rivas


Somos lo que hacemos día a día. 
De modo que la excelencia no es un acto,
 sino un hábito.
ARISTÓTELES

RESUMEN
El Best Seller de Steven Covey, los 7 hábitos de las Personas Altamente Efectivas, libro con más de 20millones de ventas,  ha sido el promotor de cambios significativos no solo personales sino organizacionales a nivel mundial. De allí que, se busque constantemente su aplicación en las distintas áreas que afectan la calidad y productividad de una empresa. Así pues, el presente artículo busca mostrar un enfoque orientado a la búsqueda de la sostenibilidad y mejora continua de la gestión preventiva con el fin de desarrollar una cultura organizacional en pro del bienestar físico, mental y social de todos sus integrantes.
Palabras clave: Hábitos, Autoconocimiento, Gestión Preventiva.

DE LOS HABITOS Y SU APLICACIÓN

     Cuando se habla de hábitos, básicamente se hace referencia a esa serie de actividades o comportamientos que se realizan de modo repetitivo sean conscientes como inconscientemente. A esto Covey (1997) comenta:   

Para nuestros fines, definiremos el hábito como una intersección de conocimiento, capacidad y deseo. El conocimiento es el paradigma teórico, el qué hacer y el por qué, la capacidad es el cómo hacer. Y el deseo es la motivación, el querer hacer. Para convertir algo en un hábito de nuestra vida, necesitamos esos tres elementos.(p.28)

       Así pues, cuando el objetivo es desarrollar una Cultura de Prevención en materia de Salud y Seguridad en el Trabajo, se necesita que todos los miembros de la organización generen en sí mismos hábitos que les permitan resguardar su bienestar físico, mental y social así como convertirse en un “ente multiplicador” de este estilo de vida.

     Y es entonces donde surge el reto: ¿Cómo lograrlo?   Pues, emplearemos las estrategias recomendadas en la filosofía de Covey para desarrollar hábitos en las personas que les permitan participar efectivamente de los Sistemas de Gestión Preventiva en las distintas organizaciones en las que se desempeñen.

Covey (1997):
Es necesario internalizar que para tener relaciones interpersonales eficaces, es primordial sentirse bien con uno mismo, ser exitoso en la vida privada.
De allí la importancia de los tres primeros hábitos: ser proactivo, empezar con el fin en la mente y “primero lo primero”.

Hábito 1. Ser proactivo
     El primer hábito está relacionado con  ser proactivo, para lo cual es necesario desarrollar la confianza y seguridad en sí mismos así como conocer el potencial propio. Asimismo, ser proactivo va mucho más allá de tener iniciativa, se debe tener sentido de responsabilidad sobre los alcances y las repercusiones de cada actos que se ejecuta.

     No obstante, no se puede confundir tener iniciativa con la realizar actos inseguros, lo cual ocurre cuando se aventura a hacer cosas para las cuales no se tiene conocimiento o bien habilidades y la persona termina poniéndose en riesgo a sí mismo como a los demás.

Hábito 2. Empezar con el Fin en la mente
     Por su parte, el segundo hábito está relacionado a empezar con el fin en la mente, es decir, a fijar objetivos y metas claras, definir hacia donde se quiere llegar  y para ello por supuesto, es necesario que conocer dónde está el punto de partida.     Así pues, el autoconocimiento cumple un papel fundamental en vista que periódicamente, se de realizar un proceso de análisis introspectivo en el cual se identifique las fortalezas y debilidades presentes y cómo estas interfieren en los planes que se desean desarrollar.

       Si el objetivo inicial es desarrollar una Cultura de Prevención, entonces iniciar con un diagnóstico o análisis de Brecha, permitirá indagar sobre los factores que han venido influenciando el comportamiento organizacional y lo han desviado de los principios promoción de salud y seguridad. Seguidamente, definir los objetivos a lograr  así como la metodología para alcanzarlos y por último, establecer canales para difundirlos y conseguir que el resto del personal lo internalice y lo comparta.

Hábito 3. Primero lo primero
     Al “poner primero lo primero”, se desarrolla el habito de la planificación y el manejo del tiempo eficaz, evitar que las cosas lleguen a su fecha tope, priorizar las actividades.

     Por tanto, para implementar un Programa de Seguridad y Salud en el Trabajo se debe realizar una evaluación de los requerimientos legales y organizacionales con el fin de establecer las actividades a implementar en base a los recursos materiales y de información disponibles.

Covey (1997):
Con el segundo grupo de hábitos, hacemos eficaces nuestro comportamiento social, hacemos eficaces actividades de la vida pública. De esta manera se presentan las herramientas de ganar/ganar, procure primero comprender y luego ser comprendido y sinergice.

Hábito 4. Ganar-ganar
     La intención del ganar/ganar es el beneficio mutuo, buscar el equilibrio entre los deseos y necesidades propios como los de los demás. A la hora de enfocarse en la Gestión Preventiva, debe promoverse la participación de la totalidad de los miembros de la organización. De allí que investigar sobre las expectativas, necesidades y requerimientos de los trabajadores, proveedores y clientes facilitará diseñar una estrategia en la que todos se vean beneficiados.

Hábito 5. Primero comprender y luego ser comprendido
     Por otra parte, cuando hablamos de primero comprender para luego ser comprendidos, nos invita a ponernos en “los zapatos de los otros”. Es necesario tener la mente abierta a lo que ocurre a nuestro alrededor, y cómo las diversas situaciones afectan a otras personas aparte de nosotros.

Hábito 6. Sinergia
     El hábito de la sinergia traduce que es necesario para convivir en sociedad, en la familia, con los amigos y allegados en las relaciones laborales. De allí que existe una necesidad parte de la naturaleza humana del trabajo en equipo eficaz, sobre todo considerando que es en el trabajo donde se pasa la mayor parte del tiempo.

     En el desarrollo de una Cultura Preventiva, fomentar equipos funcionales que sean cohesivos, cuyas relaciones interpersonales sean sanas, donde cada integrante se preocupe por el bienestar del resto es fundamental. Por tanto, se deben planear actividades que promuevan un clima organizacionales positivos donde enfrentar responsabilidades asociados a la seguridad no se consideren “una carga” o bien una “tarea adicional”, sino por el contrario, estén implícitas en el quehacer diario.

Hábito 7. Afilar la Sierra
     Por último, y no menos importante, es vital el habito de la mejora continua. El hábito de “afilar la sierra” debe ser parte de las actividades diarias y para ello es necesaria la auto-motivación. Así pues, conocerse y valorarse a sí mismo, conocer lo que se desea alcanzar y sobretodo establecer el cómo hacerlo; comprender que la vida misma, así como todo proceso puede ser mejorada.

     La mejora continua implica desarrollo de competencias, desde la formación, la experiencia y las actitudes ante las distintas situaciones que se presentan.    Cada persona debe buscar un equilibrio entre sus actividades individuales y las sociales, no se puede olvidar que el crecimiento no solo puede ser emocional, intelectual y/o profesional, también se deben buscar mejoras y mantenerse en equilibrio cuerpo y espíritu.

     Lograr que el personal internalice una Cultura preventiva, implica realizar un estudio de las competencias que son necesarias dentro de cada organización dependiendo del sector de la industria al cual pertenece y en función de eso, diseñar una estrategia de formación que permita que el capital humano se desarrolle de forma integral.

ROL DE LA GERENCIA

     La Gerencia para obtener lo mejor de su equipo, tiene que promover el desarrollo individual de cada integrante, es decir, lograr que cada uno de estos logre erigir hábitos orientados a la Gestión Preventiva. Para ello se recomienda, entre otras cosas: 
  • ·         Fomentar valores y principios de respeto a la vida.
  • ·      Darle a la seguridad la importancia que se merece por ende, destinar el tiempo, recursos y capital humano que se necesiten para lograrlo.
  • ·  Dar el ejemplo, no se puede “asignar” normas para el trabajo seguro, cuando es precisamente quien dirige quien no las cumple.
  • ·         Mantenerse en constante actualización y formación tanto propios como colectivos.
  • ·         Participar activamente de los equipos de trabajo.
  • ·         Indagar que están haciendo las empresas que  están logrando sus objetivos en salud y seguridad.

  • REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

·         Asociación de las Naciones Unidas en Venezuela  - ANUV (2008).Diplomado en Inteligencia Emocional.

·         Covey, Steven (1997). Los 7 hábitos de las personas altamente efectivas. Ediciones Paidos Ibérica, SA.

·         Rivas (2012). La seguridad laboral comienza en casa. Documento en línea. Disponible en:  http://0800-focus.blogspot.com/2012/09/la-seguridad-laboral-comienza-en-casa.html


Ing. Ariana Rivas





No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada